Morena en Silao: del voto a ciegas al teatro del deslinde

Morena firmó la traición más descarada contra Silao.
Sus regidores aprobaron a ciegas una compra millonaria y ahora intentan distraer con disculpas inútiles que nadie les solicitó.

El 5 de junio, Marcela Caballero, César Alejandro Arreguín, María Elizabeth Monreal y Gregorio Pérez levantaron la mano como marionetas. Avalaron pagar más de 80 millones a ciegas.

No existió análisis financiero, ni topográfico, ni técnico. Tampoco informes sobre impacto ambiental. Nada. Solo obediencia absoluta al guion político dictado desde la presidencia.

Marcela Caballero ocupa el lugar más vergonzoso. Ella integra el Comité de Adquisiciones. Debía cuidar la transparencia, pero prefirió huir con la excusa ridícula de “problemas médicos”. Por supuesto que nadie le cree.

Esa ausencia fue comodidad, no enfermedad. Caballero no quiso incomodar con quien se coludió. Ahora graba videos maquillados para fingir arrepentimiento, pero su silencio y su voto la condenan.

César Alejandro Arreguín y María Elizabeth Monreal también son cómplices del saqueo. Ellos tuvieron acceso a información. Aun así, callaron como estatuas y dejaron pasar una operación con olor a corrupción.

Gregorio Pérez tampoco merece piedad. Pudo detener la adjudicación directa, pero eligió obedecer. Prefirió aplaudir la ilegalidad antes que cumplir su juramento de defender los intereses ciudadanos.

Lo más grotesco de estos regidores es su circo reciente: Los cuatro aparecen en un video ofreciendo explicaciones que nadie pidió, acusándose solos y confirmando su responsabilidad en esta transa monumental.

Ese teatro llega tarde. Ocurre exactamente después de que su compañero de partido, Ernesto Millán, exhibiera el negocio sucio en el Congreso. Entonces, el pánico los obligó a hablar y grabar un video. 15 días después de la denuncia.

Los regidores de Morena no hablaron cuando importaba, cuando aprobaron el gasto sin licitación. Guardaron silencio porque sabían todo y ahora quieren hacernos creer que fueron engañados como novatos.

Este cinismo repugna.

Estos señores vendieron un discurso de honestidad y austeridad. Sin embargo, en el poder actúan como cualquier mafia: aprobaciones exprés, secretos turbios y negocios personales disfrazados de acuerdos.

Marcela Caballero mintió al electorado. Ofreció “blindar” las finanzas públicas. Hoy demuestra que solo blindó sus intereses. Su renuncia debería ser inmediata si conserva un gramo de vergüenza.

Arreguín y Monreal tampoco escapan. Su silencio cobarde, advierte una complicidad evidente. Ellos permitieron que 80 millones salieran sin garantías, sin licitación, sin estudios y sin beneficio comprobable para la ciudadanía.

Gregorio Pérez, con su voto sumiso, cerró el círculo. Prefirió ser títere antes que servidor público. Faltó al mandamiento morenista de no traicionar.

Este escándalo exige castigo. La sociedad no quiere disculpas baratas en videos caseros distribuidos en redes sociales.

Los silaoenses queremos sanciones, renuncias, auditorías e investigaciones penales. Cualquier otra salida será traición contra el pueblo de Silao.

Que no vengan los regidores de Morena a querer engañarnos. Es evidente que ya mintieron, ya traicionaron…ya robaron (aunque ya no les llegará el monto a su cuenta bancaria).