
La atención médica en el Instituto Mexicano del Seguro Social comienza mucho antes de ver a un doctor. Para casi 30 mil derechohabientes cada día, el primer contacto es con una asistente médica: mujeres que, además de agendar citas y registrar datos, representan el rostro humano de una institución que busca recuperar la confianza de millones.
Conscientes de ese papel, el IMSS ha intensificado la capacitación de 29,997 asistentes médicas en todo el país, reforzando su formación en atención con perspectiva humana. A través del Estándar de Competencia 1268, que promueve la cultura del buen trato, estas trabajadoras son preparadas para escuchar, orientar y contener emocionalmente a los pacientes desde el primer momento.

“El trabajo de una asistente médica va mucho más allá del escritorio”, explica Carol Olivia Alonso Vázquez, responsable nacional del programa en el primer nivel de atención. “Somos guía, compañía y contención emocional en momentos clave”, añade.
Como parte de las acciones para profesionalizar esta figura, el IMSS anunció la contratación de 1,622 nuevas asistentes médicas este año. Esta medida busca fortalecer servicios como las Unidades de Tiempo Completo y la referencia entre niveles hospitalarios, además de agilizar traslados sin cita previa.

Las funciones que desempeñan —registro de peso y talla, canalización, asistencia en exploraciones, orientación en trámites— son esenciales para el funcionamiento diario de clínicas y hospitales. Pero su mayor valor es menos visible: ofrecer empatía en un sistema muchas veces colapsado por la demanda.
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La institución subraya que, más allá de la conmemoración del Día de la Asistente Médica, el 18 de agosto, el objetivo es reposicionar su figura como clave en la cadena de atención. “Ellas humanizan un sistema muchas veces percibido como frío y burocrático. Sin ellas, simplemente no funciona”, afirma Alonso Vázquez.
Con miras a fortalecer la relación entre pacientes e instituciones, el IMSS apuesta por profesionalizar a quienes están justo en medio: las asistentes médicas, un eslabón vital que sostiene la experiencia del derechohabiente desde el primer contacto.



