
El Instituto Nacional de Estadística y Geografía reveló que Guanajuato ocupa el segundo lugar en cuerpos sin reclamar.
Servicios forenses recibieron siete mil seiscientos cuarenta y seis cuerpos durante 2024, de los cuales setenta y cuatro no se entregaron.
Esa cifra coloca a Guanajuato en el segundo lugar nacional en cadáveres acumulados sin reclamar, solo detrás del Estado de México, generando preocupación social y política inmediata.
Del total de cuerpos recibidos en el país, el INEGI documentó cien mil diecinueve casos en 2024, aumento del 5.4 % respecto a 2023.
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El informe precisa que el 82 % correspondió a hombres, 16.6 % a mujeres y 1.4 % permaneció indeterminado, lo cual complica todavía más el proceso.
En Guanajuato, 224 cadáveres permanecieron bajo custodia, mientras familiares siguen esperando respuestas. Esa cifra refleja rezagos en identificación, notificación y entrega de cuerpos a deudos.

Los servicios forenses identificaron noventa mil quinientos treinta cuerpos en todo el país. Sin embargo, siete mil ciento setenta y cuatro permanecieron sin identificar, creando preocupación en varias entidades.
Además, los anfiteatros estatales almacenaron diez mil cuarenta y cinco cuerpos, junto con fragmentos humanos, segmentos y restos no identificados, saturando la capacidad técnica de instalaciones forenses.
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INEGI detalló que el 86.7 % de cuerpos llegó completo y con tejidos blandos, mientras el 3.2 % ya presentaba estado de descomposición.
El reporte registró cinco millones sesenta y nueve mil novecientas veinticinco solicitudes periciales en México, de las cuales cuatro millones novecientas doce mil ochenta y siete concluyeron exitosamente.
En Guanajuato, la plantilla forense incluye quinientas veinticuatro personas peritas y capacidad máxima para almacenar tres mil cuerpos frescos, cifra insuficiente frente al ritmo de casos.
La saturación provoca afectaciones sanitarias, burocráticas y sociales. Familias reclaman claridad, autoridades enfrentan presión y la sociedad exige protocolos eficientes para restituir dignidad a víctimas sin identificar.
La magnitud del problema convierte a Guanajuato en epicentro nacional del rezago forense.



