
Guanajuato.- La edición 53 del Festival Internacional Cervantino arrancó con tres propuestas artísticas que sumergieron al público en paisajes sonoros, visuales y emocionales profundamente distintos.
En punto de las 12 hrs en la Ex Hacienda de San Gabriel de la Barrera la cantautora colombiana Victoria Sur rindió homenaje a Toña la Negra con un concierto íntimo y vibrante. Victoria interpretó piezas del veracruzano Agustín Lara, música tradicional colombiana y composiciones propias.
La acompañaron músicos que representan a países de Latinoamérica como son Colombia, México y Argentina, el público vibró con cada nota, en un viaje que cruzó fronteras y generaciones.

En otro punto del festival, el colectivo peruano ÍNTEGRO presentó en el teatro Principal Tensar el presente/Hilar el futuro, una muestra que desafía la cronología y teje una narrativa enigmática a través de cuarenta años de arte innovador.
La exposición reunió obras que exploran vínculos amorosos, violencia, ritualidad, mitos e imágenes mediáticas, en una condensación rica de experiencias. El público recorrió esta narrativa como quien descifra un sueño: con asombro, intuición y emoción.
Por último en la alhóndiga de Granaditas desde Londres, el compositor y trompetista Sam Eastmond ofreció una lectura radical del ciclo Bagatelles de John Zorn.
A través de un ensamble de cámara contemporáneo, exploró estas piezas breves con un enfoque colaborativo y expresivo, manteniendo su carácter experimental y rítmico.
El concierto trazó un recorrido de contrastes: lo violento y lo sutil, lo estructurado y lo espontáneo.
Con estas tres propuestas, el Cervantino confirma su vocación como espacio de encuentro entre culturas, lenguajes y generaciones.



