
A un año del incendio en la Escuela de Nivel Medio Superior Centro Histórico León (ENMS), la Universidad de Guanajuato (UG) confirmó que no es viable regresar a clases al inmueble, debido a los daños estructurales graves ocasionados por el siniestro, aunque continúan los estudios técnicos para emitir un diagnóstico definitivo.
Mientras tanto, los alumnos continúan sus clases en las sedes de 20 de Enero, Aquiles Serdán y 16 de Septiembre, que forman parte del Complejo Universitario Barrio Arriba, donde se invirtieron 6.6 millones de pesos para acondicionar los espacios y garantizar la continuidad educativa.


El complejo cuenta con 18 aulas, 16 cubículos, biblioteca, laboratorio, centro de cómputo y área administrativa, donde actualmente se atiende a mil 382 estudiantes de Bachillerato General y 185 de Bachillerato Bivalente, precisó la UG.
La institución destacó que, a pesar del siniestro, el servicio educativo nunca fue interrumpido y las clases se mantienen totalmente presenciales, conservando la calidad académica que distingue a la universidad.
Como muestra de ello, seis estudiantes ganaron el Rally Científico en el marco del Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia; además, un alumno obtuvo el primer lugar del Concurso de Cuento Corto CNMS “Las violencias que viven las mujeres”.
También, una alumna logró el tercer lugar estatal en el Concurso Regional de Ciencias y el director José Antonio García Páramo fue reconocido por el Sistema Nacional de Investigadoras e Investigadores (SNII).
El incendio ocurrió el 11 de noviembre de 2024 en el auditorio del plantel y se prolongó por más de cuatro horas, alcanzando temperaturas de hasta 650 grados centígrados. Las llamas afectaron cerca del 24% del edificio histórico, según reportó la universidad.
Posteriormente, Protección Civil de León determinó que el nivel de vulnerabilidad del inmueble era muy alto, por lo que se suspendieron las actividades presenciales y se implementaron clases virtuales. Los peritajes de la Fiscalía General del Estado confirmaron daños graves y deformaciones estructurales, de acuerdo con las Normas Técnicas Complementarias.
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Para evitar riesgos mayores y un posible colapso, la UG realizó trabajos de apuntalamiento y aseguramiento, con una inversión adicional de 1.6 millones de pesos en andamiaje y reforzamiento, concluidos en octubre de 2025.
Actualmente, la universidad realiza pruebas de materiales y muestreos técnicos que permitirán definir el futuro del inmueble. “El regreso inmediato al edificio siniestrado no es viable por ahora, pero tenemos la convicción y la esperanza de volver a ver la escuela segura y llena de vida”, señaló la UG.
Una vez concluidas las pruebas, se elaborará el proyecto ejecutivo de intervención, se tramitarán permisos y expedientes de inversión, se gestionarán recursos y finalmente se licitará y ejecutará la obra de restauración, con el objetivo de recuperar este espacio histórico y educativo para León y Guanajuato.




