
El 71% de los trabajadores en México reporta tener mala calidad de sueño, según el primer Informe Health Survey de la plataforma Betterfly. Solo el 15% de los encuestados considera que duerme bien, lo que evidencia un problema de descanso generalizado en el país.
El insomnio y el sueño deficiente aumentan los niveles de estrés y afectan la concentración, la toma de decisiones y el estado de ánimo de los empleados, señalaron especialistas en salud laboral. Estos trastornos también influyen en la productividad y seguridad dentro de las organizaciones.

Factores como cargas de trabajo excesivas, horarios indefinidos y falta de reglas claras en la empresa contribuyen a que los colaboradores no descansen adecuadamente. Según expertos, estas condiciones representan un riesgo tanto para la persona como para su equipo de trabajo.
La Norma Oficial Mexicana NOM-35, sobre factores de riesgo psicosocial en el trabajo, incluye los trastornos del sueño derivados de funciones laborales y exposición a eventos de violencia o estrés laboral. Sin embargo, su aplicación ha sido principalmente formal y no se evalúa el estado real de descanso de los trabajadores.
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Los especialistas recomiendan que las empresas implementen medidas organizacionales como pausas activas, espacios para siestas cortas, rotación adecuada de turnos y liderazgo que promueva hábitos saludables de sueño. Esto permite reducir el impacto del trabajo en la salud y desempeño de los colaboradores.
A nivel personal, los trabajadores pueden mejorar su descanso con rutinas de sueño fijas, evitar pantallas antes de dormir, mantener un ambiente adecuado y limitar el consumo de cafeína, alcohol o tabaco. Estas medidas, combinadas con políticas empresariales adecuadas, ayudan a prevenir el insomnio laboral y mejorar la calidad de vida.




