
La Fiscalía General del Estado de Guanajuato (FGEG) enfrenta un grave riesgo tras el ciberataque perpetrado por el grupo internacional Tekir APT, que desde el pasado 8 de noviembre mantiene paralizados los sistemas de la institución.
Entre los archivos filtrados por los hackers se encuentran nombres, direcciones, teléfonos y credenciales institucionales de funcionarios y personal operativo, lo que ha generado alarma por la seguridad del personal y posibles riesgos de ataques dirigidos.

Especialistas en ciberseguridad señalaron que, además de información sensible de expedientes y bases de datos de vehículos robados, los datos divulgados incluyen registros internos de comunicaciones y cámaras de seguridad, lo que podría permitir identificar el paradero y actividades de los empleados.
El volumen publicado supera los 10 GB, aunque Tekir APT asegura haber robado más de 250 GB, dejando en evidencia la magnitud del incidente más grave de ciberseguridad registrado en una institución de procuración de justicia en México.
También lee: Trump sugiere ejecución de demócratas por advertir sobre órdenes militares ilegales
Mientras la Fiscalía mantiene que la caída de los sistemas se debió a una “revisión preventiva de controles de seguridad” o un “virus que afectó a 60 equipos”, los empleados han tenido que trabajar de manera manual ante la imposibilidad de acceder a las plataformas internas.

El grupo de hackers también denunció que sus advertencias fueron ignoradas y que las autoridades negaron la intrusión. Como parte de su presión, comenzaron a liberar información este 20 de noviembre, incluyendo datos que comprometen directamente la seguridad y privacidad de los funcionarios de la Fiscalía.
Expertos alertan que esta filtración podría tener consecuencias graves para la integridad física y la privacidad del personal, así como implicaciones legales para la institución, que ahora enfrenta el reto de proteger a su equipo y recuperar el control de sus sistemas.



