
En México, durante noviembre, la población que no realizó actividades económicas ni buscó trabajo registró un incremento de 964 mil personas, al ubicarse en 42 millones 800 mil personas, de acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
Dentro de este contexto, la población disponible, integrada por personas que no buscaron empleo pero sí tienen intención de trabajar, también mostró un crecimiento de 378 mil personas, alcanzando un total de 5 millones 560 mil, reflejando una mayor presión sobre el mercado laboral.
De acuerdo con Gabriela Siller, directora de la División Económica de Banco Base, si este grupo fuera considerado dentro del cálculo oficial, la tasa real de desempleo en noviembre se habría ubicado en 10.73 por ciento, muy por encima del indicador reportado oficialmente.

La Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) detalló que la tasa de desocupación se situó en 2.7 por ciento, ligeramente superior al 2.6 por ciento registrado en el mismo mes de 2024, lo que confirma una tendencia moderada al alza.
Por otro lado, el Inegi informó que la población no disponible, conformada por quienes no buscan empleo ni están en posibilidad de trabajar, creció en 586 mil personas respecto al mes previo, para llegar a 37.2 millones de personas en noviembre.
En materia de informalidad laboral, la tasa se ubicó en 54.8 por ciento de la población ocupada, cifra superior al 54.6 por ciento reportado en noviembre del año anterior, lo que evidencia la persistencia de condiciones laborales precarias.
Durante noviembre de 2025, la población ocupada en la informalidad ascendió a 32.8 millones de personas, según datos oficiales, consolidando a este sector como uno de los principales motores del empleo en el país.
Asimismo, la ocupación en el sector informal fue de 17.5 millones de personas, lo que representó 29.3 por ciento de la población ocupada, con un aumento de 0.2 puntos porcentuales respecto al mismo mes del año pasado.
El Inegi explicó que la informalidad laboral incluye a personas laboralmente vulnerables, como quienes trabajan en micronegocios no registrados, en la agricultura de subsistencia, o aquellos que laboran sin seguridad social, incluso cuando prestan servicios a unidades económicas formales.
En contraste, la población ocupada total mostró una caída de 1.05 millones de personas frente al mes anterior, situándose en 59.8 millones, lo que refleja una contracción significativa del empleo.
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En tanto, la población desocupada aumentó en 6 mil personas, alcanzando un total de 1.64 millones de personas desempleadas, de acuerdo con los registros del organismo estadístico.
Esta dinámica provocó que la Población Económicamente Activa (PEA) disminuyera en 1.05 millones de personas, para ubicarse en 61.5 millones, explicó Gabriela Siller.
Finalmente, la especialista señaló que la caída mensual del empleo se debió principalmente a una reducción de 1.1 millones de personas en la informalidad, la cual fue parcialmente compensada por un aumento de 46 mil empleos formales, sin lograr revertir la tendencia negativa.



