
La Secretaría de Marina-Armada de México (Semar) dio de baja definitiva mediante procedimiento administrativo al vicealmirante Manuel Roberto Farías Laguna desde el 18 de diciembre, así como a su hermano, el contralmirante Fernando Farías Laguna, desde el pasado 11 de septiembre.
Ambos mandos navales de alto rango están señalados de participar en una presunta red de tráfico de hidrocarburos provenientes de Estados Unidos, además de proteger su ingreso al país mediante esquemas de simulación de importaciones.
La defensa legal de los acusados, encabezada por Epigmenio Mendieta, sostuvo que la prisión preventiva impuesta a Manuel Roberto Farías Laguna no equivale a una condena ni implica de manera automática la pérdida de derechos laborales.
De acuerdo con fuentes del gabinete de seguridad, al vicealmirante Farías Laguna —quien enfrenta un proceso penal por delincuencia organizada con fines de cometer delitos en materia de hidrocarburos— se le pagaron salarios y percepciones económicas hasta el 18 de diciembre. En contraste, al contralmirante Fernando Farías Laguna, actualmente prófugo de la justicia, se le suspendieron todos los beneficios como integrante de la Semar desde el 11 de septiembre.
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Los abogados de ambos marinos informaron que han promovido recursos de amparo para exigir el respeto a los derechos laborales y a la presunción de inocencia de sus clientes, argumentando que las medidas cautelares no pueden considerarse sanciones ni justificar la pérdida anticipada de derechos.
Asimismo, señalaron que la presunción de inocencia permanece vigente mientras no exista una sentencia firme, por lo que sus representados conservan sus derechos constitucionales, y recalcaron que la situación jurídica no debe equipararse a la de un empleo ordinario ni resolverse mediante decisiones anticipadas.



