
El fiscal jefe de la Corte Penal Internacional, Karim Khan, fue suspendido de sus funciones con efecto inmediato tras una decisión de la Asamblea de Estados Partes, mientras continúa el proceso relacionado con las acusaciones de abuso sexual presentadas por un integrante de su oficina.
La determinación fue tomada por la Mesa de la Asamblea de Estados Partes, órgano integrado por 21 miembros que supervisa el funcionamiento de la CPI, la cual acordó remitir el caso al pleno de los países que forman parte del tribunal internacional para que emita una resolución definitiva.
Aunque la suspensión tiene efectos inmediatos, en la práctica el impacto es limitado debido a que Khan ya se encontraba alejado de sus funciones desde mayo de 2025, cuando solicitó una licencia para atender su defensa frente a las acusaciones, las cuales ha rechazado públicamente.
El fiscal británico, de 55 años, enfrenta un proceso interno que ha generado atención internacional debido a su papel en investigaciones de alto perfil relacionadas con presuntos crímenes de guerra y de lesa humanidad.
Entre los casos más relevantes que encabezó se encuentra la solicitud de órdenes de arresto contra el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, y el exministro de Defensa israelí Yoav Gallant, por hechos vinculados al conflicto en Gaza.
Asimismo, Khan fue apartado previamente de las actuaciones relacionadas con el proceso contra el expresidente filipino Rodrigo Duterte, investigado por presuntos crímenes de lesa humanidad.
La Asamblea de Estados Partes será la encargada de analizar el caso y determinar el futuro del fiscal, mientras continúan las investigaciones sobre las acusaciones en su contra.
La suspensión representa uno de los episodios más delicados en la historia reciente de la Corte Penal Internacional, institución encargada de juzgar algunos de los delitos más graves contemplados por el derecho internacional.



