
Silao perdió una obra de 75 millones de pesos porque faltó un voto. Así de sencillo y así de grave resulta este episodio político.
Santa Clara de Marines pudo avanzar si el Ayuntamiento aprobaba modificar el presupuesto para disponer de once millones destinados al pago de las afectaciones necesarias.
La propuesta de Melanie Murillo buscaba abrir el camino para una vialidad que durante años han esperado vecinos, automovilistas y habitantes de varias colonias cercanas.
Pero los votos no alcanzaron. Morena mantuvo su oposición y dos regidores quedaron bajo los reflectores: Alejandro Peña Gallo y Francisco Chagoya durante aquella sesión.
Los dos pudieron cambiar la historia con su voto. Sin embargo, el caso de Peña Gallo resulta mucho más delicado por una razón bastante sencilla.
Alejandro Peña Gallo llegó al Ayuntamiento dentro de la planilla de Melanie. Los ciudadanos votaron por ambos dentro del mismo proyecto político y electoral municipal.
No llegó como opositor. Tampoco ganó su espacio para combatir aquel proyecto desde afuera. Llegó para formar parte del gobierno que Melanie encabezaría en Silao.
Después decidió tomar distancia. Sus razones tendrá. Diferencias, desacuerdos, intereses o simples pleitos internos pueden explicar su conducta, pero existe una consecuencia concreta hoy.
Su voto pudo destrabar Santa Clara de Marines y no ocurrió. Esa decisión frenó una inversión que representa beneficios reales para miles de ciudadanos silaonenses.
Por eso Peña Gallo enfrenta una acusación política inevitable: puede convertirse en el mayor traidor del gobierno que originalmente ayudó a integrar desde aquella planilla.
Pero existe algo todavía más delicado. Una cosa consiste en romper políticamente con Melanie y otra muy diferente consiste en perjudicar proyectos necesarios para Silao.
Peña Gallo tiene derecho a confrontar a la alcaldesa. Puede cuestionarla, denunciarla y votar contra ella, pero deberá explicar cada consecuencia de sus decisiones públicas.
Porque cuando una diferencia política cuesta 75 millones de pesos en infraestructura, el pleito deja de pertenecer solamente al Ayuntamiento y llega hasta la calle.
Ahí también aparece Francisco Chagoya. Su responsabilidad resulta diferente porque pertenece a Movimiento Ciudadano, pero su voto tiene exactamente el mismo valor dentro del Cabildo.
Chagoya pudo convertirse en el voto que destrabara Santa Clara. Ya acompañó anteriormente decisiones importantes del gobierno de Melanie, aunque después cuestionó algunas de ellas.
Ahora decidió no abrir esa puerta. Podrá tener argumentos políticos, técnicos o personales, pero también deberá explicar por qué Silao podía dejar escapar esos recursos.
Entre Peña Gallo y Chagoya existe una diferencia fundamental: Chagoya llegó desde otro partido; Peña Gallo llegó dentro del mismo barco que encabezaba Melanie Murillo.
Por eso la factura política resulta mayor para Alejandro. Romper con Melanie constituye una decisión personal; bloquear una obra necesaria afecta directamente al municipio entero.
Melanie también deberá explicar sus errores políticos. Si perdió aliados dentro de su propia planilla, algo ocurrió para que aquella unidad electoral terminara completamente fracturada.
Pero ninguna ruptura interna debería convertir las obras públicas en monedas de cambio. Los ciudadanos eligieron regidores para resolver problemas, no para alimentar venganzas políticas.
Santa Clara necesita una solución. Melanie necesita un voto. Chagoya puede entregarlo. Peña Gallo también. Cualquiera puede destrabar una inversión histórica para esta ciudad.
Si vuelven a negarlo, tendrán que explicar sus razones directamente a Silao, porque cada peso perdido también llevará políticamente los nombres de ambos regidores opositores.
Y Peña Gallo deberá responder algo todavía más incómodo: ¿su pelea es contra Melanie Murillo o contra una ciudad que necesita urgentemente esa vialidad estratégica?
Porque traicionar políticamente a Melanie tendrá consecuencias internas; pero anteponer pleitos personales a una obra de 75 millones significaría traicionar directamente al pueblo de Silao.


